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Lecturas Indocentes en Paterna de Rivera en torno a la Generación del 27 PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Paco Velázquez   
martes, 13 de mayo de 2008

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Cuando el 9 de mayo amanecimos en Paterna de Rivera los indocentes (Laindocencia es el término con el que proclaman su sueño literario unbuen puñado de docentes vinculados a la provincia de Cádiz y reunidosen torno a las conmemoraciones de la Generación del 27. Más información), la pequeña y desconocida localidad de la Janda nos acogiódesperezándose con el cielo algo desapacible. Allí estábamos PacoRodríguez, Jorge Garrido, Juan Francisco Delgado, Blanca Flores, JoséAurelio Martín (acompañado de su inseparable guitarra y de su amigoBenito a la flauta), Manuel Bernal y Paco Velázquez.

En primer lugar, nos tendió la mano el instituto, donde nos esperaban,algo adormilados, los chavales de 1º y 2º de ESO. La idea consistía enhomenajear a las escritoras de la Generación del 27. Por ello, cada unode nosotros eligió varios poemas de las autoras y algunos propios.

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Comenzó Paco Rodríguez leyendo poemas de Concha Méndez, para continuarcon unas nanas dedicadas a su hijo, a las que siguió una reflexivaadivinanza sobre la “o” que hizo despertar definitivamente a losasistentes, y el poema infantil del conejito.
Por su parte, una vez animados por Paco, Jorge Garrido eligió también aConcha Méndez y a Gerardo Diego (con unos poemas sobre los pueblos deCádiz). Y nos confesó un secreto, si a él le preguntaran ahora (sifuera niño), que qué querría ser de mayor, diría que pastor. Y nosrecitó un poema propio sobre esta apasionante profesión. Finalizó surecital con su poema “Menudeces”.
Juan Francisco Delgado dedicó su intervención a Gerardo Diego (“Elgato”) y a Manuel Altolaguirre (“La lluvia”), para continuar con variospoemas de su cosecha. Paco Velázquez leyó un escrito de Carmen Conde ysu poema “Por los cuatro vientos”, dedicado a Paterna. Blanca Flores,por su parte, leyó el poema “Quisiera tener varias sonrisas”, de ConchaMéndez. Como poemas propios eligió “Hijos” y el interesantísimo“Humos”, que explicó detenidamente a los asistentes.

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Finalmente José Aurelio y Benito nos hicieron deleitar y acompañar atodos en su intervención cantada del poema “Nunca entré en Granada”, deAlberti (en versión de Paco Ibáñez). Y cuando estaba ya másentusiasmado el personal, debido a que el reloj se mostraba implacable,tuvimos que partir raudos hacia el centro de primaria.
Allí, ya en caliente, Paco Rodríguez revolucionó al auditorio con laadivinanza sobre la “o” y continuó con otros de sus poemas infantiles.Jorge no iba a ser menos, alentando a participar a todos los niños yniñas con su poema “¿Qué hay debajo de la cama?”, mientras que debíamosrepetir el estribillo “Las babuchas de la abuela”. Cambiando detemática, Juan Francisco dedicó uno de sus poemas a su padre agricultory, tras una breve intervención de Blanca y Paco Velázquez (“La vacaPaca”), José Aurelio -de nuevo en compañía de su guitarra- hizointervenir a los alumnos y alumnas repitiendo el “A galopar” delconocido estribillo del poema de Alberti.
Después nos dirigimos todos a la Escuela de Ed. Infantil El Llano, dela que es director Paco Velázquez, donde admiraron los muralesrealizados por los niños y niñas de 3 a 5 años, sobre autoras de laGeneración del 27 (Josefina de la Torre, Concha Méndez y Ernestina deChampourcin) y las exposiciones sobre Lorca y La Generación del 27,tras lo cual, repusimos fuerzas con un desayuno.
En la Casa de la Cultura nos esperaban los alumnos y alumnas de 3º y 4ºde ESO, en la que continuamos con las lecturas de poemas propios yManuel Bernal nos deleitó (¡ay que pena que el tiempo no dio para más!)con una interesantísima charla sobre diferentes anécdotas delnacimiento de la Generación del 27.
Para cerrar el acto, Blanca Flores presentó nuestro libro “Antología delos autores docentes de la provincia de Cádiz”, entregando un ejemplaral Ayuntamiento que también nos había acogido y que obsequió a cada unode los indocentes participantes en las lecturas con una placa.
Y como todo no iba a ser literatura nos fuimos a comer al Perro dePaterna... Jamón, queso, venado, conejo, retinto… Alimentos para elalma, que diríamos. En fin, una intensa y emotiva jornada en la quetodos quedamos satisfechos y animados a continuar en nuestra andadurade indocentes.

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